viernes, 11 de noviembre de 2011

Noche fría, tranquila, algo solitaria, tal vez algún coche que regresa a casa, una adorable melodía resuena de fondo, los árboles le bailan al compás, luces que comienzan a desaparecer.
Y aquí estoy, enroscada en una cálida manda, té caliente y y algún que otro párrafo de algún libro olvidado que decido retomar.
Sin pensar en nada, o al menos eso intenta mi mente. Hoy se lo ha propuesto, ha decidido que hoy es una noche para nosotras. Una de esas noches en las que sin hablar, sin pensar, sin reir, sin llorar... te sientes mejor que nunca, en paz contigo misma. No se si sabéis de lo que estoy hablando, tal vez no me este explicando lo suficientemente bien. No me importa. 
Me siento bien, y eso me gusta. Últimamente valoro lo que tengo, supongo que antes también lo hacía, pero no del mismo modo. 
Cuando alguien me decía que se puede ser feliz con poco yo pensaba, pero que bobadas. Salir a comprar te hace feliz, algo nuevo nos hace feliz, vale, no voy a negarlo... pero, por cuanto tiempo? Horas, dias, tal vez semanas? Y luego que...?? 
Entonces la respuesta será que necesito comprar.... algo lo realmente grande o realmente caro que me haga feliz durante más tiempo!! Puede que para muchos sea esa su respuesta, pero yo discreparía en este momento.
No sé realmente que es lo que me haria feliz durante mucho tiempo, pero de lo que sí estoy segura es que en este momento lo que me hace feliz es ser quien soy, y tener lo que tengo. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario